JUAN ANTONIO LÁZARO
Me gusta cómo suena garabuxada, pero es mejor aun el significado que tiene. Para los de L'Arena, la garabuxada era todo aquello que el Nalón arrastraba y dejaba en forma de elementos menudos, a lo largo de la playa de Los Quebrantos. Esta curiosa palabra, a mí, personalmente, me suena a fiesta, alegría y folixa, y me parece que en eso se ha reconvertido en tierras arenescas. Un grupo de jóvenes, al menos de espíritu, se ha organizado en torno a una asociación, «Garabuxada», que trata de recuperar la memoria histórica y el patrimonio cultural, y promocionar turísticamente la localidad. Han recuperado fiestas tradicionales, como la procesión marinera de San Telmo, han creado un coro infantil y un archivo de imágenes y curiosidades de L'Arena. Incluso han sido divertidos y transgresores, al buscar alternativas a los iconos navideños más tradicionales, plantando cara a Papa Noel con el Angulero. Desgraciadamente, el esfuerzo y el trabajo ajenos molestan a algunos, dejando en evidencia a los que prefieren seguir protestando, pero a mí los de «Garabuxada» me parecen un buen ejemplo, desenfadado y muy actual.