Candás, B. FERNÁNDEZ
La negociación de los sueldos de los agentes de la Policía Local de Carreño sigue enquistada tras dos años de reuniones. Y quienes hasta ahora han llevado a cabo las gestiones no seguirán haciéndolo. La plantilla de municipales dio ayer un plazo de 72 horas al alcalde, el socialista Ángel Riego, para que acepte cambiar a los actuales interlocutores, habida cuenta de la imposibilidad de llegar a un acuerdo. Así, los propios policías han manifestado su deseo de que sea el propio Riego quien encabece por parte de la Corporación municipal las nuevas reuniones, al tiempo que aceptan proponer nuevos portavoces también en su caso. Los agentes piden la reclasificación de sus puestos de trabajo, así como las subidas salariales correspondientes a los últimos años.
Según explicaron, tras reunirse el pasado día 21 todos los miembros de la plantilla, «se ha decidido dar un giro al tratamiento del problema para conseguir un acercamiento en las posturas, proponiendo al Alcalde una sustitución, por ambas partes, de los interlocutores que hasta ahora llevaban las negociaciones». Para ello, se ha solicitado que «en un plazo de 72 horas, el Alcalde reciba a los nuevos interlocutores con el objeto de explicarle las intenciones de la plantilla y para que intente buscar un sustituto que dirija las negociaciones. Y añaden que es «del agrado» de los funcionarios de Carreño que ese papel «lo asuma él mismo».
La plantilla espera que este cambio permita normalizar la situación actual, que desde el pasado mes de junio, y al no concretarse ninguna de las mejoras salariales reclamadas por los policías, derivó en una huelga de celo que multiplicó las multas, pasando de una a veinticinco de media diaria. Las negociaciones han sido encabezadas por la concejala de Personal y Seguridad ciudadana, Áurea Gutiérrez.