|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
Torazo (Cabranes),
Mariola MENÉNDEZ
La localidad cabranesa de Torazo (premio «Pueblo ejemplar» 2008) se vistió ayer con sus mejores galas, las que merecen las grandes ocasiones, para honrar a su Virgen del Carmen en el día grande de estas fiestas. El alcalde de Cabranes, Alejandro Vega, aprovechó para anunciar que la Corporación municipal debatirá en el próximo Pleno la propuesta de solicitar al Gobierno regional que declare a esta celebración de interés turístico regional. Se sumaría así al Festival del arroz con leche de Santolaya, que goza de esta categoría desde 2004.
Vega argumenta que se dan dos razones fundamentales: «No es una fiesta patronal más. Tiene un componente religioso clarísimo, como así lo demuestra la existencia de una cofradía de 1766 que mantiene la tradición mariana». Además, el primer edil cabranés destaca el importante componente cultural de este evento, que se celebra cada último fin de semana de agosto. Sus peculiaridades como el importante número de ramos que participan, la procesión, el sermón en las proximidades de la iglesia y la puja del ramo en el entorno de la capilla son algunas de las singularidades que hacen especial esta fiesta.
Fueron muchas las personas que ayer quisieron disfrutar de los actos religiosos en honor a Nuestra Señora del Carmen, en los que una de las grandes protagonistas es la procesión de los ramos. Este año fueron 32, superando los de entre 26 y 28 de ediciones anteriores. Posteriormente, los ramos son subastados en el entorno de la capilla, punto de llegada de la procesión que parte de la iglesia.
Una de las piezas más cotizadas de la puja es la boroña, por la que este año el establecimiento Pinchín de Oviedo pagó la cifra récord de 910 euros, superando los 600 euros de hace dos años. En la pasada edición, el mejor postor se la llevó por 505 euros. También se pudieron adquirir otros bollos a un precio más moderado, sin dar demasiados sobresaltos al bolsillo en estos tiempos difíciles para la economía doméstica.
El párroco de Cabranes, Gaspar Muñiz, recordó durante el sermón que «el día del patrón, se realizaba la ofrenda de alimentos al Santo para repartirlos entre quienes no tenía qué comer». El sacerdote también resaltó que «rara es la casa en la que hoy no tienen invitados. Es difícil que alguien se sienta extraño».
Llama la atención que esta festividad en honor a la Virgen del Carmen no se celebre el 16 de julio, día de su veneración. Torazo traslada los actos a finales de agosto. José Antonio Martínez, miembro de la Cofradía Nuestra Señora del Carmen, lo explica aportando tres razones. La primera de ellas se debe a que «como en otros pueblos, aquí también se cultivaba escanda hasta finales de 1940 y para tener el pan de los ramos más fresco se hacía con el de la cosecha». Esto obligaba a retrasar los festejos, ya que la cosecha escanda es sobre el mes de julio y hasta agosto no se elaboraban los primeros panes. Ayer tampoco faltaron los bollos, llegados desde Las Cruces (Belmonte de Miranda). Otro motivo que apunta Martínez es que en Cabranes ya existía otra cofradía de la Virgen del Carmen con más peso eclesiástico y tenían más prioridad para celebrar la fiesta en julio. Además, José Antonio Martínez apunta el tercer motivo: «Los mozos del pueblo, para que no coincidiera con la fiesta de Arboleya, decidieron que se retrasara hasta agosto». Fuera de fecha y todo, El Carmen de Torazo concita cada año a más público y en ella participan con devoción sus paisanos y sus emigrantes.
Todas las fotografías de las noticias en una única página
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||