Pravia, Ignacio PULIDO
La agricultora boalesa María Jesús González se alzó con el premio al mejor stand de la trigésima séptima edición de la Exposición regional de frutas, hortalizas, flores y plantas de Pravia, muestra que concluyó el domingo con una entrega de galardones en la que fueron repartidos setenta y tres premios. El podio fue completado por la residencia praviana del Valle y por Maruja Peláez, vecina de Muros de Nalón. Del mismo modo, el centro de apoyo a la integración Ascivitas vio reconocida su labor con una mención especial.
Un año más, y ya van treinta y siete, Pravia presumió de huertas, vegas y, cómo no, de los productos arrancados a la tierra gracias a la labor de sus agricultores. A lo largo de tres días, en torno a ochenta expositores, provenientes en su mayoría del bajo Nalón, mostraron al público en el polideportivo del instituto lo mejor de su cosecha, en la que no faltaron calabazas, fréjoles, tomates, pimientos, patatas o calabacines, que convirtieron las instalaciones deportivas en un vergel.
El enorme tamaño de alguno de los frutos expuestos llamó la atención de más de uno. Y es que en la fiesta de la huerta praviana no se andan con chiquitas y se persigue que tanto la calidad como la cantidad sean lo más altas posibles. No en vano, en las populares jornadas hortofrutícolas y botánicas se pudieron contemplar, por ejemplo, tomates que rondaban un kilogramo de peso.
La envergadura de los frutos y su calidad pusieron muy difíciles las cosas al jurado, que tuvo que emplearse a fondo para nombrar a los vencedores. Después de tres días de exhibición, los agricultores participantes se han retirado de nuevo a sus huertas, donde trabajan de cara a la próxima cosecha con el aliciente de haber sido premiados o con la ilusión de estar en lo más alto la próxima edición.