Candás, B. FERNÁNDEZ
La concejalía de Medio Ambiente de Carreño garantizó ayer el buen estado de las aguas en la playa de Carranques, afectada el sábado por un vertido de hidrocarburos que la obligó a cerrar al baño durante una hora.
Según explicaron los responsables medioambientales municipales, el cierre de la playa al baño se debió tan sólo a la previsión de los técnicos regionales que inspeccionaron las aguas, ya que a las 13.15 horas, cuando no había transcurrido una hora del cierre, la bandera roja fue retirada, posibilitándose el baño. «El vertido quedó resuelto el mismo sábado, y no ha vuelto a producirse un hecho similar desde entonces, ni ha habido quejas de que aún permanezcan restos», indicó ayer la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Carreño, Melania Álvarez.
El suceso se produjo el pasado sábado, pasado el mediodía, cuando unos bañistas alertaron a los socorristas de Cruz Roja de picores y escozores. Tras avisar los responsables de las playas al 112, se personaron efectivos de la Guardia Civil y del Principado, que tras examinar las aguas levantaron la prohibición del baño.