Los Cabos (Pravia),
Ignacio PULIDO
Los agricultores de la vega de Los Cabos (Pravia) han alertado de los daños que generan los jabalíes y los cuervos en sus tierras. En plena temporada de la faba, producto estrella de la vega, los cuervos están acabando con plantaciones enteras de maíz, que es usado por muchos campesinos para que las fabas crezcan enredadas en su tallo. Los afectados dicen sentirse impotentes y advierten de que el importe de las indemnizaciones pagadas por la Administración es «irrisorio».
A simple vista, el aspecto de la vega de Los Cabos luce mejor que nunca estos días. El verde de las plantaciones de fabas y de maíz inunda la gran mayoría de sus parcelas, donde los agricultores trabajan limpiando la mala hierba y realizando otras labores de mantenimiento. No obstante, si se efectúa un análisis más pormenorizado sobre el terreno se puede comprobar cómo no es oro todo lo que reluce. «Los cuervos están acabando con el maíz, no dejan nada», comenta Cesáreo Sampedro, el cual reconoce sentirse impotente ante la situación. «El importe de las indemnizaciones que nos paga la Administración es muy bajo. Por ejemplo, tan sólo nos abonan ocho céntimos por metro cuadrado de tierra de maíz recién sembrado», subraya. Sampedro no es el único desencantado con la situación.
Mario Menéndez dice que «los agricultores cada vez están más desprotegidos». «Nadie está haciendo nada para solucionar el problema. Dejas tu piel trabajando y a la hora de recoger no hay fruto», matiza. Y añade: «En ocasiones esperamos por las indemnizaciones y llegan al año siguiente, o lo que es peor, ni tan siquiera las cobramos».
El terreno que ocupa la vega de Los Cabos está considerado como refugio de caza, decisión que nunca ha sido bien recibida por los agricultores.
«¿A quién se le ocurre? Los jabalíes campan a sus anchas por los cultivos. Aquí tienen de todo: comida, agua y protección», explica Sampedro, que teme que los jabalíes acudan a los campos de labrantía a cobijarse con el inicio de la temporada de caza este fin de semana. «En algunos maizales ya han provocado daños durante las últimas jornadas», concreta.