JUAN A. LÁZARO
Si Gijón tiene la calle Corrida, Oviedo la calle Uría, Barcelona Las Ramblas y Madrid la Gran Vía, Muros no puede ser menos y goza de una calle que ya quisieran para sí todas las localidades anteriores. Muros de Nalón es un pequeño concejo, complejo y singular en casi todas sus facetas, en el que la bicefalia de los principales núcleos de población es parte de su carácter. Recientemente se ha inaugurado la remodelación de la carretera que une San Esteban y Muros, vía Mirador del Espíritu Santo, la verdadera Gran Vía del concejo. Con un trazado levemente sinuoso, flanqueada por unas estupendas farolas de fundición y una acera para el paseante, la vía nos muestra los encantos del concejo. Hay que salir de la capital por Reborio, para encontrarnos con el mirador del Espíritu Santo e iniciar el descenso hacia San Esteban. Recomiendo a quien conduzca que en ese descenso no se deje llevar por el paisaje, ya que la cosa podría complicarse, lo mismo que para el viandante, puesto que los ojos son egoístas con el paisaje. Muchas veces las infraestructuras no destrozan el paisaje (pocas), y sirven para ensalzarlo.