Manuel NOVAL MORO
La plaza de abastos de Pola de Siero afronta un nuevo renacimiento. El edificio diseñado por Ildefonso Sánchez del Río en los años treinta del siglo pasado y reformado sin éxito en los años ochenta vuelve a reinventarse tras la última rehabilitación. Los principales atractivos de la última reforma son un cambio de color, de verde a blanco, el acristalamiento de las paredes exteriores y la construcción de una peana para nivelar la acera exterior con el piso interior, que recupera la planta única original perdida en los años ochenta.
La actividad comercial vuelve hoy a la plaza con el mercado de excedentes agrícolas bajo sus aleros, en la ubicación en la que estuvieron cada martes durante décadas hasta que la reforma tuvo los puestos en danza de uno a otro punto de la Pola. Ahora queda por cerrar la gestión del interior.