JOSÉ A. ORDÓÑEZ
Muchos ya disfrutábamos de Asturias con los cinco sentidos bastante antes de que nos lo recomendara la Dirección General de Turismo de Elisa Llaneza. Por experiencia: nadie debería perderse el espectáculo olfativo que se producirá durante las próximas semanas en los territorios más sidreros del Principado. Arranca el otoño, y dentro de bien poco comenzarán a llegar las primeras manzanas de la temporada a los llagares. El olor a magaya lo impregnará todo. Aroma singular y maravilloso. Aroma de la Asturias de verdad. De esa Asturias que algunos tanto se empeñan en combatir, anular y ocultar. Después, la explosión de sabor de la «sidre'l duernu». Y luego vendrán los primeros fríos, amenazará con «xelar» y llegará el momento de disfrutar con el «amagüestu». Un tiempo de castañas y de airones. De bosques vestidos de otoño, de miles de tonos y colores. Como siempre, Asturias se prepara para ofrecernos un auténtico espectáculo sensorial. Es gratis. Sólo hace falta un poco de sensibilidad y de amor a la tierra para disfrutarlo.