Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
La fiscalía de Medio Ambiente ha admitido a trámite la denuncia de un vecino de la Villa Condal contra el Ayuntamiento de Noreña y el Principado por los malos olores en el entorno del río Noreña. El problema de los malos olores es que resulta muy difícil medirlos con precisión y determinar el grado de responsabilidad de quienes los provocan. Sin embargo, hay una cuestión que los vecinos han considerado fundamental para argumentar la denuncia: la falta de transparencia de las instituciones. Tienen un considerable soporte documental en el que demuestran que han estado solicitando información reiteradamente al Ayuntamiento sin recibir respuesta alguna.
La presidenta de la Asociación de Vecinos de Argüelles, Loli Prendes, dijo que «en el Ayuntamiento de Noreña no son transparentes ni quieren serlo», y que «a pesar de todas las solicitudes que se les han hecho, lo único que hicieron fue callar, callar y callar». Este hecho, a su juicio, hace que el municipio esté «bajo sospecha».
La acusación del particular pretende, además de denunciar los malos olores y pedir la intervención de la justicia para tratar de atajarlos, acabar precisamente con esta falta de información. Propone, entonces, al fiscal «que se solicite toda la documentación relativa a los malos olores, tanto al Ayuntamiento de Noreña como al Principado de Asturias».
Asimismo, el denunciante culpa de los malos olores no a las empresas que supuestamente los provocan, sino a los poderes públicos (Ayuntamiento y Principado), que, a su juicio, no han puesto «los mecanismos correctores para solucionar el problema, a pesar de las múltiples denuncias que se han realizado y a pesar de que es un hecho notorio».
Esta denuncia se formula cuando se cumplen diez años desde que se produjera la primera formal advirtiendo del problema. Fue precisamente Loli Prendes la que interpuso la primera denuncia en 1999. En aquella ocasión, se denunciaban tanto vertidos como malos olores, y aunque los problemas de vertidos se solventaron en buena medida, el de los olores sigue igual que siempre.
Prendes ha ofrecido toda su colaboración al vecino denunciante y, por otra parte, ha solicitado una nueva reunión con los representantes municipales de Siero para que informen de las medidas que han tomado desde que aprobaron una declaración plenaria unánime contra los malos olores del río.