F. L. J.
La presidenta de la Asociación de Turismo Coto Real-Bajo Nalón, Conchita González, y la empleada de esa entidad que fue víctima de un atraco a punta de navaja el pasado 13 de abril, ambas testigos de cargo en el juicio seguido contra A. E. J. y A. E. G., contarán de nuevo desde hoy con vigilancia policial -les fue retirada el día del juicio, el pasado día 15- para evitar que se materialicen las amenazas de las que fueron objeto por parte de personas que ellas vinculan al entorno de los dos gitanos ahora hallados culpables de robo con intimidación. Ésta fue la decisión que tomó la autoridad judicial a la vista del cariz que tomaron los acontecimientos en Pravia a raíz de la detención y del enjuiciamiento de los dos jóvenes gitanos. Durante el día de ayer, las dos testigos, también por consejo judicial, llegaron a sopesar la posibilidad de ausentarse durante un tiempo del municipio, pero finalmente lo descartaron.
Las amenazas y las coacciones a las testigos fueron una constante en los últimos meses. La pasada semana, sin ir más lejos, la presidenta de Coto Real denunció a dos mujeres que se le enfrentaron en plena calle y, ante varios testigos, la advirtieron de que le sacarían los ojos. Las citadas mujeres, a su vez, denunciaron a Conchita González por «acoso».