Pravia,
L. VALDÉS
El ansiado arreglo de la carretera entre Soto del Barco y Pravia parece, por fin, estar cerca. El levantamiento de actas previas a la ocupación de los terrenos afectados por la reparación de la carretera AS-16 en dicho tramo y la construcción de una rotonda en el cruce de Peñaullán (Pravia) tendrá lugar el próximo martes, 13 de octubre, en Pravia a partir de las once de la mañana.
Hasta entonces, los afectados podrán formular por escrito las alegaciones que estimen oportunas ante la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras.
El Principado retrasó esta obra comprometida para el año pasado por falta de fondos y en marzo de este año se aprobó la inversión para un proyecto que parece que por fin se va a convertir en realidad. La obra tiene una inversión prevista de 1,2 millones de euros e incluye la pavimentación integral de la vía, muy dañada en la actualidad para desesperación de los conductores, y la construcción de una rotonda en el cruce de Peñaullán, donde confluyen tres carreteras.
Este vial es el más utilizado de la comarca. Se calcula que una media de unos 14.000 vehículos pasan por ella a diario, muchos de ellos de gran tonelaje. Aparte de los camiones que van de Avilés a la central térmica, cientos de coches utilizan el vial para dirigirse al suroccidente asturiano. Además, es el principal nexo de unión entre los tres concejos que conforman la comarca: Muros, Soto y Pravia, municipios que reciben un importante número de visitantes.
Pero a pesar de su importancia, la carretera carecía de un mantenimiento adecuado, como criticaron reiteradamente vecinos y políticos. El trayecto entre la rotonda de La Imera y Pravia no supera los ocho kilómetros, una distancia que se hace eterna. Los constantes baches hacen más peligrosa y lenta la marcha, por lo que las velocidades se reducen, más aún teniendo en cuenta el elevado número de vehículos pesados que soporta la carretera. Además, no tiene arcenes y su señalización es escasa.