Proaza / Santo Adriano,
Lorena VALDÉS
«Tola» ya vive sola y separada de «Paca». En la mañana de ayer la Fundación Oso de Asturias (FOA) trasladó al animal, en un remolque, a su antigua casa en el cercado del monte Fernanchín, donde pasará el otoño y el invierno a la espera de que finalmente alumbre algún osezno. El objetivo de esta emancipación es que «la seguridad y la tranquilidad de "Tola" estén garantizadas ante su posible estado de gestación, así como evitar el riesgo de depredación por parte de "Paca", si se produjese el nacimiento de esbardos», explicó ayer la viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, que siguió todos los pasos del traslado junto al director de la Fundación, Carlos Zapico. Por el momento, no hay indicios de que la osa, que permanecerá en este recinto hasta la primavera del próximo año, esté preñada.
A pesar de que el animal se mostró nervioso antes del traslado, sus cuidadores se ocuparon de que el cambio se desarrollase de la forma más natural y no fue necesario utilizar calmantes ni sedantes. Tan sólo se recurrió a la miel como señuelo para que «Tola» se decidiese a entrar en el remolque que la trasladó de cercado, no muy lejos del que ha servido hasta ahora para las osas junto a «Furaco».
Una vez en su nuevo hogar, la osa se adaptó enseguida a un terreno conocido en el que se siente plenamente familiarizada, no en vano vivió en él durante más de una década. Como prueba de ello, una de las primeras cosas que hizo fue darse un relajante baño en el estanque del recinto, ante la atenta mirada de los turistas.
«Vaya suerte que hemos tenido, la hemos visto por la televisión y ahora vivimos este momento histórico», señaló un matrimonio de Alicante. El posible embarazo de «Tola» traspasa fronteras, pero de momento no hay más remedio que esperar y cruzar los dedos para su confirmación. «Si hubiese gestación, la implantación embrionaria se produciría en noviembre y el parto en enero, pero "Tola" permanecería en la osera hasta mayo, cuando las crías ya hubiesen alcanzado un mayor tamaño para salir al exterior. Si saliera antes de mayo sería una mala señal, indicaría que no está preñada», recordó Zapico.
«Tola» inicia una nueva etapa y su hermana «Paca», que sigue sin hacer buenas migas con «Furaco», ya la echa de menos. Ayer se mostraba más inquieta de lo habitual en su cercado. El oso, por su parte, estuvo de lo más tranquilo.