Grado,
Lorena VALDÉS
«Este libro no tiene otro fin que lanzar una flor como recuerdo sobre los muertos que dejaron su vida en la Guerra Civil». Así comienza Carmen Martínez Álvarez el prólogo de su obra «Fotografías en blanco y negro y rojo claro», en la que se repasan los momentos más significativos de la vida de esta asturiana, que pasó su infancia en Bayo (Grado) y que con 7 años tuvo que emigrar junto a sus padres, republicanos, a Francia. Su huida en barco, su paso por un campo de concentración o su lucha por vencer un cáncer forman parte de los recuerdos de esta mujer que logró reencontrarse con sus raíces mosconas en 2000, más de 60 años después de su marcha. Ahora vuelve a Grado para presentar su libro, esta tarde, a las ocho y media, en la Casa de la Cultura.
«¡Qué verde está Asturias!». A Carmen Martínez le vuelven loca los paisajes de su infancia. «Vivía en Bayo y cada día tenía que caminar más de una hora para ir a la escuela a Trubia». Como muchos otros niños de su generación, en 1937 abandonó Asturias junto a sus padres republicanos. «Primero nos refugiamos en Barcelona y en enero de 1939 cruzamos la frontera francesa, estuvimos un mes caminando y sólo comíamos los nabos que encontrábamos», recuerda.
La autora del libro logró sobrevivir a su paso por un campo de concentración y en 1948, «gracias a un golpe de suerte», viajó a Venezuela, donde actualmente vive con su familia. Los avatares de su vida bien merecen un libro.