Los dueños de la ferretería Fermín, de Carbayín, están desesperados. Desde agosto sufren reiterados actos vandálicos. Hasta en seis ocasiones les inutilizaron las cerraduras de la puerta y las ventanas con ácido y estropeado la fachada hasta el punto de que han tenido que pintarla de nuevo, informa M. NOVAL. «En treinta años nunca habíamos tenido problemas; en Carbayín hay gente muy digna, pero ahora hay unas personas que nos están haciendo mucho daño constantemente», dice Enedina Orviz. En la imagen, Fermín Díaz, delante del establecimiento.