San Cucao (Llanera),
Gonzalo BENGOA
Los vecinos de la parroquia de San Cucao, en Llanera, están decididos a recuperar a toda costa su iglesia, que aseguran presenta síntomas de gran deterioro. La comisión que coordina el proyecto de recuperación de la iglesia se reunió ayer de nuevo en San Cucao para trazar las líneas de actuación que consigan este objetivo.
El pasado verano, la comisión de festejos de Villanueva, pueblo de la parroquia de San Cucao, destinó el dinero recaudado en una paellada para la rehabilitación del templo. Los miembros de la comisión han elaborado ahora unos dípticos que explican los principales defectos de la iglesia y que serán distribuidos por la localidad con el objeto de recaudar más fondos.
Los vecinos de San Cucao iniciaron las reuniones hace meses, constituyeron una comisión y ya han celebrado encuentros en el Ayuntamiento de Llanera con el alcalde, José Avelino Sánchez, que se comprometió a ayudar «en la medida de lo posible». El último de estos encuentros tuvo lugar ayer mismo en San Cucao. La comisión está formada por doce personas, entre ellas Ramón Rodríguez, director de la Biblioteca de la Universidad de Oviedo y natural de la parroquia. Todos consideran que las obras «son necesarias y urgentes, si no queremos ver la iglesia caer».
José Julio Velasco, párroco de San Cucao y arcipreste de Siero, presidió ayer la reunión. «Es necesario la reparación integral de la iglesia porque presenta un deterioro importante», señaló Velasco, quien destacó la «urgencia con la que se deben iniciar los trabajos».
La iglesia parroquial de San Cucao data de la época barroca, pero experimentó una gran transformación en el siglo XX, ya que sufrió un incendio durante la Guerra Civil. El templo cuenta con una nave única, con capillas adosadas al crucero y una cabecera de planta cuadrada con el muro exterior heptagonal y dependencias a ambos lados.
Antes de la restauración que se llevó a cabo en el año 1996 había un sepulcro de la familia Valdés, del siglo XV, en el lado del Evangelio, que fue trasladado a los pies, bajo la escalera que da acceso al coro. La iglesia de San Cucao tiene además un valioso retablo de tradición manierista, de los primeros años del siglo XVII.