Aboño (Carreño),
Braulio FERNÁNDEZ
El Principado de Asturias no ha tramitado la resolución del deslinde de Aboño, en disputa entre los concejos de Carreño y Gijón, a pesar de que cuenta con toda la documentación para ello desde el primer trimestre del año. Según confirmaron fuentes de la Consejería de Ordenación del Territorio, la propuesta de los técnicos debería haber sido elevada al Consejo de Gobierno para su aprobación, circunstancia que aún no se ha producido. Así, a día de hoy, toda esa documentación que decidirá la división de la explanada de Aboño entre los dos concejos se encuentra en los despachos del Consejo Consultivo regional, donde permanece desde principios de 2009.
El retraso en el veredicto sobre la pertenencia de los terrenos ganados al mar en Aboño se debe, según fuentes municipales, a las preferencias del Principado porque Carreño «no intervenga en la tramitación administrativa de la central de ciclo combinado» que se instalará en dicha explanada, y que corresponderá exclusivamente a Gijón. La tramitación de la central de ciclo combinado se encuentra actualmente en el Ministerio de Medio Ambiente, donde se gestiona su estudio de impacto ambiental. Tras su aprobación, se licitará la industria a una de las dos competidoras, HC Energía o Enagás, quien ya prepara la regasificadora anexa. Y, según las mismas fuentes, sólo tras la adjudicación la resolución del deslinde entre Carreño y Gijón verá la luz.
Otro de los datos que certifican que el Principado ya cuenta con todo lo necesario para tomar una decisión es, según indicaron desde el Ayuntamiento de Carreño, que desde el primer trimestre del año la Consejería no ha vuelto a reclamar la presencia de ningún técnico municipal, circunstancia que sí se produjo en los últimos meses de 2008 y primeros de 2009. Los técnicos fueron llamados para aportar la documentación con la que contaba Carreño. También los técnicos del Ayuntamiento de Gijón fueron reclamados durante esos meses. Ese trasvase de técnicos, como reconoció el propio gobierno carreñense, no ha servido, no obstante, para que al Principado «se le aclaren las ideas».
Así pues, las quejas en los partidos municipales han surgido porque se considera que la decisión podría estar tomada desde la pasada Semana Santa. Desde Carreño no se entiende bien la ausencia de prisa por parte del Principado, máxime cuando se sabe que a la resolución seguirá muy probablemente un proceso judicial por parte del municipio que se sienta agraviado. Carreño ya ha dado por hecho que acudirá a los tribunales si la resolución no es favorable. La Consejería, mientras tanto, trata de buscar «una solución aceptada por las dos partes».
La línea divisoria propuesta por el Instituto Geográfico Nacional sigue el eje de la antigua ría. Al finalizar este eje, y «apoyándose en que no existen antecedentes técnicos, se considera la división de la explanada en partes sensiblemente iguales y proporcionales».
2006
Los ayuntamientos de Carreño y Gijón celebran una última reunión privada en La Reguerona para decidir el deslinde de forma pacífica, pero el encuentro termina por distanciar más las posturas.
2007
Entra en escena el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Sus técnicos estudian la documentación y hacen trabajo de campo para aclarar el deslinde con su opinión colegiada.
2008
El IGN termina su informe con los datos de la máxima bajamar, en primavera, otorgando más de la mitad de terrenos a Gijón. En noviembre lo remiten al Principado, que debe tenerlo en cuenta, pero no de forma vinculante.
2009
Un año después, y con la tramitación de la central de ciclo combinado en marcha, el Principado guarda silencio.