Lugones, Franco TORRE
El francés Luis Braille fue un profesor invidente, nacido en 1809, que desarrolló un sistema de lectura para invidentes que hoy se utiliza de manera universal, siendo conocido precisamente como «braille» en honor de su creador. Esta aportación a la integración de los invidentes le valió al francés, fallecido de tuberculosis en 1852, el reconocimiento tanto en su país como en el resto del globo, siendo frecuente ver su efigie en monumentos o su nombre en los callejeros de localidades de todo el mundo. Una de estas localidades es Lugones, que precisamente dedicó al profesor su calle con mayor longitud: nada menos que 1,2 kilómetros.
Esta calle, que transcurre en paralelo a la entrada a la localidad desde Viella, por la carretera SI-2, ha sido remodelada con cargo a los fondos del plan estatal de inversión local, más conocido como el «Plan ZP», y fue inaugurada ayer por el alcalde de Siero, Juan José Corrales.
La urbanización de la calle, ejecutada por Contratas Iglesias, se ha realizado en un plazo de cinco meses, y su coste ha ascendido a 1,3 millones de euros. Precisamente, este elevado presupuesto ha llevado al alcalde de Siero, Juan José Corrales, a definir la obra como «la más emblemática de las realizadas con el fondo de inversión» estatal. No obstante, la superlativa longitud de Luis Braille tiene un serio competidor dentro del propio callejero de Lugones: la calle Antonio Machado, con la que Luis Braille se cruza a la altura de la oficina de empleo. Esta vía, que discurre en paralelo a las avenidas de Oviedo y Gijón, no llega sin embargo a la longitud de su vecina, quedándose en «apenas» un kilómetro, debido a que desde su cruce con Luis Braille tiene otra denominación, Leopoldo Alas «Clarín».
En la urbanización de la calle se han corregido las alineaciones de las aceras, incluyendo pavimento de baldosa hidráulica antideslizante. También se han reordenado los estacionamientos, el número de carriles y los sentidos de circulación, todo ello dirigido a mejorar la accesibilidad. Como, por otro lado, no podía ser menos en la calle dedicada a Luis Braille.