Aboño,
Braulio FERNÁNDEZ
La empresa Tudela Veguín consiguió licencia del Ayuntamiento de Carreño para desmontar Aboño porque accedió previamente a realizar un estudio de impacto ambiental, además de otras peticiones. Así lo explica el Gobierno local de Carreño (PSOE e IU), que advierte de que la operación de la cementera nada tiene que ver con el desmonte de la parte delantera que pretende El Musel para su ampliación y que el concejo ha recurrido en los tribunales.
La concejala de Urbanismo y Medio Ambiente carreñense, Melania Álvarez, sustenta la posición municipal de acceder al desmonte de Tudela en tres motivos. El primero de ellos, y fundamental según su opinión, es que «el proyecto de la empresa cuenta con la tramitación ambiental necesaria, exigida por el Ayuntamiento antes de informar sobre la licencia». Eso marca la diferencia con respecto a la oposición mantenida en la actualidad por el Consistorio, incluso en los tribunales, respecto a las pretensiones de desmonte de El Musel sobre la parte del alto de Aboño que da a la costa. El Musel se niega a hacer estudio de impacto ambiental, que es lo que exige Carreño, y de ahí la oposición municipal.
El segundo motivo por el que Tudela sí ha obtenido licencia para desmontar una sexta parte del alto, muy inferior a la pretendida por El Musel, es que «la empresa aceptó una serie de condiciones impuestas por el Ayuntamiento», aseveró Álvarez. La cementera ha aceptado crear una serie de barreras arboladas de 25 metros de anchura en todo el perímetro de lo que será la nueva cantera, así como la colocación de pantallas anticontaminación.
Los árboles se plantarán en cuatro filas, y de cuatro metros cada uno, y además la empresa no podrá superar los 136 decibelios de ruido en las voladuras.
El tercer motivo esgrimido por el Gobierno para justificar la concesión de licencia de desmonte a Tudela es la existencia de un acuerdo del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias autorizando el uso industrial de la parcela, dentro del ámbito del POLA. «Excede esta decisión al ámbito municipal», indicó la concejala.
La explanación que plantea la cementera, que es propietaria también de buena parte de los terrenos que afectan al desmonte del puerto gijonés, pretende extraer del suelo carreñense la cantidad de 320.000 metros cúbicos de material, en un área de 44.000 metros cuadrados. Las extracciones propuestas por Tudela son el tres por ciento de las que pretende la Autoridad Portuaria. El Musel, por su parte, trata de extraer de Aboño 10.258.407 metros cúbicos de terreno. Todo ello en una extensión de 32 hectáreas.
El acuerdo regional que desbloqueó la explanación de los 44.000 metros cuadrados de Aboño tuvo lugar hace dos años, provocando un gran rechazo entre los vecinos de Albandi y Carrió, los cuales esgrimían que dar ese permiso suponía que la zona industrial de Aboño siguiera creciendo hacia el Noroeste. El proyecto sirve para ampliar la superficie de explotación de la cantera.