Grado,
Lorena VALDÉS
Palabras directas al corazón. El pintor Hugo Fontela y el poeta Fernando Beltrán lograron ayer emocionar con sus discursos a los asistentes al acto en el que recogieron los premios «Moscones de oro», los galardones más importantes del concejo, que otorga cada año la asociación Amigos de Grado. La capilla de los Dolores se quedó pequeña para acoger a los más de 200 invitados que quisieron arropar a los premiados en un día tan especial. La expectación era máxima en la villa, y nadie estuvo dispuesto a perderse a Fontela y Beltrán condecorados con la insignia dorada en su categoría nacional-internacional y local, respectivamente. Grado derrochó mimos con dos embajadores de excepción de la cultura moscona.
La entrega de los decimoséptimos «Moscones de oro» comenzó tras una recepción a los premiados en el Ayuntamiento. El encargado de abrir el acto fue el viceconsejero de Cultura, Jorge Fernández, quien aseguró que «la pintura de Fontela y la palabra de Beltrán representan el aliento creativo que tanta falta le hace a un lugar para estar vivo».
El presidente de la asociación Amigos de Grado, Javier Prada, afirmó que «es un orgullo que Beltrán y Fontela pasen a forman parte de la familia de "Moscones de oro"», e insistió un año más en «la urgencia en la villa moscona de tener un auditorio, tras más de veinte años de reivindicación».
Tras la lectura del acta del jurado que elegía a Fontela como «Moscón de oro», el pintor Amado Hevia, «Favila», se encargó de glosar al artista. «Me volqué con él porque no es frecuente encontrarse con un artista de raza, un superdotado. Su edad le permite no estar vacío ni resabiado».
Nada más recoger su galardón, Hugo Fontela dedicó unas sentidas palabras a su familia. «Ha sabido estar siempre ahí, en los buenos y en los duros momentos, ha sido consejo ante los problemas, un pañuelo para mis lágrimas y amor, color y alegría en los momentos de felicidad y plenitud». El pintor moscón también tuvo unas cariñosas palabras para sus paisanos. «Es uno de los días más importantes de mi corta vida, pues soy, no sin cierto sonrojo y disimulado orgullo, profeta en mi tierra. Este premio significa el reconocimiento de este concejo de gentes de talante bueno y cariñoso que han querido ligar de una manera eterna mi nombre y mi obra a esta mi tierra y hogar».
Fontela concluyó su intervención con una petición: «La sociedad actual, hostil con la juventud, tiene que dejar que los jóvenes podamos iniciar nuestra carrera, que seamos capaces de aprender de nuestros errores y de adquirir la experiencia necesaria para llevar a cabo un relevo natural y necesario». El público aplaudió con rotundidad sus palabras.
El poeta ovetense de orígenes moscones Fernando Beltrán, fundador del Aula de las Metáforas de la villa, también conquistó al público con un discurso dedicado a su padre, «quien me enseñó a amar Grado, nuestra casa natal, con su mismo amor y devoción». Con las lágrimas en los ojos Beltrán confesó, entre metáforas, que «os habla un poeta definitivamente trastocado, os habla con emoción y escalofrío al recibir este premio. Mi padre está ahora mismo aquí, muy orgulloso, lo sé. Le costó entender que quisiera ser poeta, porque el camino no era fácil, pero cuando comprendió que la suerte estaba definitivamente echada se dedicaba a regalar mis libros a sus amistades y me decía: "Hijo, ponles unas palabras de esas tuyas, que no sé si se entienden pero a la gente le gustan tanto"».
Cuando Beltrán inauguró la biblioteca de poesía a la que bautizó como Aula de las Metáforas su amigo fallecido hace unos meses Adolfo Galán le regaló una insignia de plata con el escudo de Grado y le dijo: «Toma el "moscón de plata", algún día te darán el de oro». Su mujer, la profesora Ana Izquierdo, fue la encargada de glosar al poeta.
El alcalde, Antonio Rey, cerró el acto y presumió «del momento dulce que vive la cultura en Grado, con una oferta envidiable y con un gran auge de las asociaciones».
«Mi padre seguro que está muy orgulloso de este premio, él fue quien me enseñó a amar Grado»
«Os habla un poeta trastocado, emocionado y que siente escalofríos al recibir este galardón»
<Fernando Beltrán
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Poeta
«Hoy, no sin cierto sonrojo y disimulado orgullo, puedo decir que soy profeta en mi tierra, Grado»
«La sociedad, hostil con la juventud, tiene que dejar que los jóvenes iniciemos nuestra carrera»
<Hugo Fontela
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Pintor