Nava,
Mariola MENÉNDEZ
La Comarca de la Sidra ya está impregnada del olor de la sidra dulce que despiden los lagares, que ayer comenzaron a mayar los primeros mostos de la temporada. En Asturias se producirán entre 35 y 40 millones de litros. Como es costumbre, tras la festividad del Pilar, se inicia la actividad aprovechando que estos días de fiesta dotan a las familias de tiempo para recoger las manzanas (en el caso de los pequeños lagares tradicionales) y porque se empieza a notar el descenso de la temperatura que necesita la sidra. Aunque este año el verano se resiste a despedirse.
El sector comparte la impresión de que ésta será una buena campaña, con fruto suficiente para abastecer a la demanda regional. Nisen Díaz, de Sidra Estrada de Nava, asegura que «los lagares pequeños tendrán suficiente cosecha, nos va a permitir mayar sólo con manzana asturiana». Las previsiones de producción son similares a las de ediciones anteriores. «No es un año para pensar en aumentar y ser demasiado optimistas, porque, a pesar de que a la venta de sidra no le ha afectado mucho la crisis, es algo que está ahí», agrega Díaz. Aunque estas primeras manzanas son «de buena calidad», Nisen Díaz prefiere ser cauto a la hora de hablar de la calidad de la sidra. «Eso se verá un poco más adelante», dice.
Desde este lagar naveto apuntan que «esperábamos que hubiese enfriado el tiempo porque es lo que más necesitamos para que la manzana aguante más tiempo recogida y también para la fermentación». Añade que se han echado de menos las lluvias de septiembre, que «habrían restado azúcares y la manzana también habría ganado». Nisen Díaz considera clave lograr un equilibrio entre las manzanas procedentes de la costa, que producen «un mosto más fino, pero con menos cuerpo, más amable al gusto aunque aguanta menos en el tonel», con la procedente del interior y la montaña. Estas áreas dan un fruto «más áspero y con carácter, pero con más aguante», asegura Díaz.
El propietario del lagar naveto Viuda de Corsino, Fernando Morán, también habla de «buenas expectativas de manzana en calidad y cantidad», al menos en el 80 por ciento de la cosecha. Incluso cree que «puede haber un excedente» de fruto de Asturias, aunque el calor ha provocado la caída de bastantes manzanas. Si las altas temperaturas no cesan, deberán refrigerar el mosto para pasarlo a los toneles, ya que lo adecuado es tener menos de once grados centígrados. El frío consigue que se retarde la fermentación, asegura Morán, quien añade que aumentarán su producción entre un 20 y un 30 por ciento con respecto al año pasado, ya que el buen tiempo incrementó las ventas de sidra.
El presidente de la Asociación de Lagareros, José María Osoro, aplaude el anuncio por parte del Principado del censo de pomaradas, que vienen demandando desde hace más de una década.