JOSÉ A. ORDÓÑEZ
Bimenes lleva muchos años, ya demasiados, a la sombra de sus vecinos Siero, Nava y Laviana. Luchando por evitar una imparable sangría demográfica de lo más comprensible. El concejo presentaba un déficit imponente de servicios de todo tipo y carecía de buenas comunicaciones con el eje metropolitano de la región y con las comarcas mineras. Además, geográficamente se nos quedó un poco en tierra de nadie. Ni en el centro ni en las Cuencas. Sin embargo, ahora, a juzgar por las noticias que aparecen con frecuencia en la prensa, algo parece estar cambiando en territorio yerbatu. Además de la «Y» de Bimenes, en obras, acaba de abrir una escuela para niños de hasta 3 años, se va a construir un nuevo campo de fútbol y también hay proyectos para una piscina climatizada y un centro social y de día para las personas mayores. Planes ilusionantes para fijar población y, sobre todo, para afianzar a Bimenes en la aureola de la ciudad astur, objetivo primordial para los próximos años.