Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
El portavoz de IU, Nicolás Fernández, ha sido el primero en rechazar el diseño del nuevo bulevar, fundamentalmente porque, a su juicio, aunque pueda ser un acierto estéticamente, no lo es en materia de tráfico, ya que acarreará «problemas muy importantes para muchas zonas de Pola de Siero».
Lo que más le preocupa a Fernández es el desvío del tráfico por la zona de Siero Este, que derivará en la zona del polideportivo y los centros educativos, con el consiguiente caos circulatorio a determinadas horas, especialmente, la entrada por la calle Florencio Rodríguez, que tiene un tramo que ni siquiera cuenta con aceras. El concejal sabe que en el futuro habrá una Ronda Norte y otra Sur para canalizar el tráfico, pero eso no será «antes de cuatro o cinco años», con lo cual el problema durará demasiado tiempo. Según su opinión, la solución racional era mantener un carril en la nacional 634 en todo el bulevar, sin cerrarlo completamente al tráfico.
Por otra parte, señala que no hay una previsión para el acceso peatonal a la zona de las piscinas, donde la carretera será «más ancha de lo que es ahora». Por último, Fernández se mostró en desacuerdo con la tramitación como proyecto de obra en vez de proyecto de urbanización, que hubiera sido lo adecuado, porque implicaría que tendría que someterse a información pública.