Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
La Guerra Civil dejó huella en mucha gente, y su recuerdo aún sigue coleando en las personas que la vivieron y sobrevivieron y en sus descendentes. Hay, además, otros testimonios, visibles y tangibles, desconocidos para la mayoría de la gente, que se conservan, algunos muy deteriorados, otros en muy buen estado. Es la arquitectura urgente de la guerra, la que se construyó en su día como parte del aparato de batalla. Siero conserva bastantes de esas construcciones en su territorio, y el Principado las ha catalogado e inventariado a través de la Consejería de Cultura.
Se conservan, sobre todo, nidos de ametralladoras, construcciones casi siempre de planta circular con varias troneras o espacios para disparar, que han corrido distinta suerte. Por ejemplo, hay dos nidos abandonados en Granda, uno en buen estado y otro muy deteriorado, y otros dos, también abandonados pero en buen estado, en San Miguel de la Barreda y Tiñana. En esta última parroquia se encuentra otro nido muy bien conservado que actualmente hace de almacén, y uno más muy deteriorado que se utiliza como pozo negro.
En Lugones hay numerosos vestigios: varios nidos de ametralladora bien conservados y dos galerías de tirador cubiertas, con aspilleras en la zona de El Cueto, que representan el conjunto más importante de todo el municipio.