Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
La mayoría de trabajadores del Ayuntamiento de Siero ha recibido la noticia con indiferencia, porque, en principio, la sentencia que obliga al alcalde de Siero, Juan José Corrales, y a su predecesor, José Aurelio Álvarez, a responder por la devolución de los pagos indebidos con su patrimonio no les afecta demasiado.
Los trabajadores siguen viendo cómo cada mes se descuentan distintas cantidades de sus nóminas para hacer frente a la devolución, y saben que en un futuro próximo todo seguirá igual. Porque el fallo del Tribunal de Cuentas determina que aquellas cantidades que hayan devuelto los funcionarios ya no tendrán que devolverlas los alcaldes. Y el hecho de que ambos recurran ante el Tribunal Supremo implicará una demora considerable en la resolución y, en consecuencia, su obligación de seguir descontando cantidades mes a mes.
Los funcionarios se manifestaron durante los primeros meses de retenciones porque consideraban injustos los descuentos, ya que los pagos que después resultaron ilegales habían sido aprobados en el Pleno tras el convenio colectivo, y cuando fueron impugnados fueron los trabajadores quienes sufrieron la sentencia. El hecho de que el Alcalde resulte condenado, aunque ha sido el comentario en todo el Ayuntamiento, no supone para los trabajadores cambio alguno en su situación.