Candás,
Braulio FERNÁNDEZ
El museo al aire libre de Candás cuenta con 16 pinturas repartidas por diferentes calles. Son escenario de fondo del día a día en la villa, pero en los últimos tiempos, y casi sin que nadie se diese cuenta, se han hecho demasiado viejas. Inadecuadas labores de restauración sobre estos murales han acelerado su envejecimiento, pero ahora el restaurador avilesino Luis Saro trata de aplicar su pócima de juventud sobre dos nuevas obras -como ya lo hiciera el año pasado con las «Barcas» del puerto-, que son el mural de Bernardo Alfageme en Les Conserveres, y el de Pinón, Telva y Pinín en Ramón y Cajal.
El equipo de restauradores finalizó a comienzos de semana las labores de restauración del mural de Alfageme, que muestra una escena paisajística del lugar que ahora ocupa el parque de Les Conserveres. «Como consecuencia de la filtración de agua desde el muro y por el ambiente marino en que esta expuesto el mural, se encontraba aquejado de degradaciones de la policromía y la cerámica en los bordes de los azulejos», explica Saro. Además, y debido a «una intervención incorrecta y llevada a cabo por personal no cualificado, las juntas de los azulejos se conservaban parcialmente selladas con silicona que se mostraban, después de poco tiempo, desprendidas».
Para combatir la degradación del mural de Benjamín Menéndez se eliminó el sustrato superficial así como la silicona de las juntas, para después aplicar diferentes tratamientos para consolidar la obra pintada en cerámica y protegerla de los agentes externos.
Diferente actuación ha requerido el mural de Pinón, Telva y Pinín, pintado por Alfonso Iglesias en 1979 junto a la plaza de abastos local. Esta obra sufría una gran degradación química provocada por el ambiente marino, la humedad y las sales. De hecho, al comenzar la restauración, ahora en marcha, Saro se encontró con «gran proliferación de microorganismos, algas y musgos en las esquinas inferior e izquierda del mural, en contacto con el suelo y el edificio adyacente». Lo peor es que la obra ha sido repintada en ocasiones anteriores «sin ningún criterio, invadiendo la pintura original», por lo que su trabajo consiste desde ayer en devolverle al cuadro su aspecto más puro.