Grado,
V. DÍAZ PEÑAS
Como una tienda de las de toda la vida, pero con ruedas y con la particularidad de que solamente vende productos cien por ciento ecológicos. Con estas características se presentó ayer en el tradicional mercado moscón el primer bus-tienda ecológico de toda la región. La novedad hizo que muchas personas pasasen por este peculiar puesto regentado por Begoña Pardo y Jesús Díaz. Satisfechos con la buena acogida de la iniciativa, no dejaron de concienciar a la gente sobre las cualidades y beneficios de una alimentación completamente natural.
El bus-tienda ya había sido presentado esta semana, pero ayer tenía su primera prueba de fuego ante los clientes. De manera novedosa se instaló en el parque de arriba de la villa moscona, donde estará todos los domingos del mes. Y hasta allí se acercaron decenas de curiosos que vieron con sus propios ojos la variedad de productos que se ofertan en el bus. «A pesar de que hoy es un domingo especial, la acogida que hemos tenido ha sido estupenda. Mucha gente nos ha felicitado por la idea, pues les ha parecido curiosa y llamativa. También hemos tenido clientes que ya sabían a lo que venían. Así que el primer día ha sido muy bueno. No nos podemos quejar», aseveraba ayer Begoña Pardo.
La idea de este peculiar puesto de venta surgió casi de manera espontánea. El matrimonio, que reside en un caserío moscón, estaba cansado de buscar, sin suerte, lugares para comprar alimentos ecológicos. O estaban demasiado lejos o simplemente no había. Tenían un autobús y vieron un hueco en el mercado que todavía tiene que despuntar. Así que se lanzaron a la creación de una distribuidora de productos naturales que, además, cuenta con este inaudito sistema de venta. «Él único bus-tienda del mundo», comentan sus propietarios.
En su interior, uno se puede encontrar de todo. Desde frutas y verduras hasta embutidos, platos preparados, carnes y pescados. Tampoco faltan dulces, pan, harina, patatas fritas, crema de cacao, huevos, cereales, miel, leche e incluso caviar. Eso sí, la única diferencia que tiene con una tienda tradicional es que únicamente vende alimentos cien por ciento naturales con su correspondiente certificado de producto ecológico. Sus productos proceden de toda España.
Y es que, como apuntaba ayer el matrimonio, la diferencia entre un producto ecológico y otro que no lo es simplemente abismal. «No sólo se trata de su sabor, su aspecto o incluso su textura. Estamos hablando de productos naturales al cien por ciento, donde no se han utilizado elementos artificiales para su producción o elaboración. Aquí no hay nada que no sea estrictamente natural. Esto es comida de verdad», comentaba la tendera.
Aparte de lo culinario, el matrimonio también destaca el aspecto ético de esta compra. Y es que la mayoría de los productores ecológicos suelen ser pequeñas empresas que no se doblegan a las exigencias de las multinacionales. «Aquí el productor mima los alimentos, no es como la producción masiva», explicaban.
El matrimonio moscón también vende a través de su página web, www.comprarecologicos.com. Los productos se envían a toda España y se sirven a domicilio de manera gratuita si se supera un volumen determinado de venta. Además, en Grado han habilitado una nave como almacén de distribución que también contará con cocina para hacer degustaciones a particulares y profesionales. También ofrecerán degustaciones en el mercado tradicional de Grado, como ocurrió ayer. Y es que, además de seguir adelante con esta iniciativa empresarial, el matrimonio quiere seguir demostrando que lo natural es doblemente sano.