Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
El jefe de la Policía Local de Villaviciosa, Héctor Barturen, asegura que «no le consta» que dos de sus agentes, socios de la Sociedad de Cazadores «El Portal», espiaran mientras estaban de servicio al guarda del coto local de caza para reunir indicios que facilitaran su despido. Barturen asegura que la información que maneja es que los dos policías se encontraban «realizando servicios de carácter ordinario», pero que en caso de que constatar alguna irregularidad «se abriría un expediente disciplinario». El propio alcalde de Villaviciosa, Manuel Busto, ha pedido explicaciones al jefe policial.
La Sociedad de Cazadores «El Portal», que preside otro policía local, José María Pezón, tenía sospechas de que el guarda del coto, J. C. P., no atendía sus obligaciones. Cuando finalmente se decidió a prescindir de sus servicios, la carta de despido indicaba que uno de los socios de la entidad, J. M. P. (policía local) comprobó «personalmente» que el 17 de noviembre de 2008, el guarda «ficha a las 6.32 horas y, en vez de realizar el servicio de vigilancia asignado en el parte, se traslada a su domicilio particular, en el que permanece prácticamente toda la mañana, hasta que vuelve de nuevo al coto, para fichar, a la hora de salida, las 14.30 horas». Según el registro del personal de servicio de la Policía Local de Villaviciosa, J. M. P. tenía turno de mañana. Al día siguiente, el 18 de noviembre, la misma operación es realizada por otro policía local cazador, S. V. P., también en su turno de trabajo.
El presidente de la Sociedad de Cazadores «El Portal», José María Pezón, no quiso hacer declaraciones a requerimiento de este periódico.
Por su parte, el concejal del PSOE Fernando Valdés pide explicaciones «por unos hechos que son graves» al alcalde, Manuel Busto, y al concejal de Personal, Xicu Xabel Díaz. «No me parece normal que dos policías, en horario laboral, se dediquen a espiar a ningún vecino», opina Valdés, que recuerda que en el anterior mandato su partido ya había solicitado que se realizara una investigación a tres agentes, entre ellos Pezón, por una trifulca en la que «hubo una sentencia condenatoria por abuso de poder» por parte de Pezón.