FRANCO TORRE
He seguido con interés el caso del robo, y posterior devolución, del retrato de Francisco Franco que se exhibía en «La cuadra de Alfredo». En un primer momento, el asunto me recordó a la película «Ellos robaron la picha de Hitler», en la que un grupo de tarados neonazis roban el falo del Führer con el fin de clonarlo. Pero su curiosa devolución, reencarnado en Tino Casal, me ha traído a la memoria una gran película sobre un doble de Franco, «Espérame en el cielo». Es la historia de un ortopedista que por su increíble parecido con el dictador es «reclutado» para sustituirle en actos oficiales. En la película, el ortopedista y su mujer desarrollan un sistema para comunicarse: en sus actos como «Franco», el ortopedista se toca el lóbulo de la oreja derecha para hacer ver a su mujer, No-Do mediante, que es él. Supongo que usted, avispado lector, no me creerá, pero anoche estuve revisando el videoclip de «Eloise» y juraría que hay un instante en el que Tino Casal se toca el lóbulo de la oreja derecha...