Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
La residencia Nuestra Señora de Covadonga fue víctima de un robo el pasado domingo. Un hombre entró, tras forzar dos puertas, en la habitación de la madre superiora. Una vez allí accedió al dinero que estaba guardado en varios cajones y en otros lugares y sustrajo cerca de 8.000 euros.
El ladrón perpetró el robo entre las once y diez y las doce menos veinte de la mañana, aprovechando que en ese momento las religiosas se encontraban en misa.
Las religiosas denunciaron los hechos en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Pola de Siero, que actualmente se encuentra en proceso de investigación. Una de las claves para atrapar al delincuente es el sistema de cámaras de vigilancia con que cuenta la residencia, y con el que al parecer el ladrón no contaba.
La Policía científica ha realizado ya las primeras investigaciones y buscado huellas e indicios que puedan llevar hasta el autor de los hechos, si bien la identificación a través de las cámaras de seguridad será, casi con toda seguridad, el camino más fácil para atrapar al ladrón.
Las religiosas del asilo, una vez han puesto el asunto en manos de la Policía, no quieren referirse ya más al suceso, y prefieren pasar página.
Lo cierto es que la residencia necesita tener una economía fuerte, ya que las once religiosas de la orden de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados deben hacer frente a numerosos gastos para garantizar el cuidado de más de cien ancianos, y para ello requieren no sólo los gastos en comida, calefacción y mantenimiento, sino también los que se necesitan para sufragar a un buen número de trabajadores externos que las ayudan en su labor. La orden se financia en parte con el dinero de los propios residentes en función de sus ingresos. Por otra parte, actualmente está en proceso de recaudación de la lotería de Navidad, lo que lleva a sospechar que el ladrón buscaba hacerse con un botín más suculento.