CELSO PEYROUX
Habían luchado en la batalla de Ludos, cerca de la calzada romana de La Mesa, pero aquella refriega entre moros y cristianos se quedó en el olvido. Cientos de años más tarde, un tabor de Regulares vino a estos valles a perseguir a los «fugaos» del monte una vez terminada la Guerra Civil en el norte del país. Aquellos dramáticos hechos no se olvidan y hay vecinos que no los perdonarán nunca. Años más tarde, un tervergano de bien, el ingeniero-geólogo Santiago García Fuente, trabajó en Fos Bukra en la explotación de los fosfatos. Allí, entre las ardientes arenas del desierto, teverganos y saharauis fraguaron amistad compartiendo labores y «jaimas». Decía el insigne ingeniero que moros y cristianos eran como hermanos y que la reconciliación había comenzado. En mi estancia por el Sahara, doy fe de esta hermandad y buena convivencia. Días atrás visitó Asturias el presidente de la RASD y secretario general del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz. Vino en son de paz, de ayuda y de demanda. Piden lo que es de justicia: la libertad de su pueblo y regresar a las tierras de las que fueron expulsados. ¡As-salam-alei-kun!