Villardeveyo (Llanera),
Gonzalo BENGOA
El encuentro de vecinos y amigos de la parroquia de Villardeveyo se consolida. Lo demuestra la respuesta a la convocatoria de este año con la asistencia de las más de doscientas personas. Se organiza cada dos años y ayer fue el tercer encuentro que congrega a muchos amigos que les separa la distancia.
«Ante la crisis no hay mejor antídoto que las reuniones de este tipo», destacó ayer Avelino Suárez, natural de la parroquia y que brindó unas palabras antes de la comida que tuvo lugar en un establecimiento hostelero de Pruvia. En este encuentro los vecinos se reencuentran «con la misma alegría y optimismo» de siempre, señaló Suárez, que forma parte de la comisión organizadora de este acto.
Además de la comida, el encuentro acogió una muestra fotográfica con más de seiscientas instantáneas que recogen la historia de la infancia y juventud de muchos vecinos de la parroquia presentes en el encuentro. También se expusieron trabajos de artesanía de la asociación «Mujeres de Villabona» y los últimos trabajos pictóricos del artista local Carlos Morales.
Avelino Suárez anunció que la comisión organizadora continúa trabajando para conseguir la rehabilitación de la estación ferroviaria de Villabona. El edificio está incluido en el inventario del patrimonio cultural del Principado. La idea es convertir la estación en un centro cultural con aula didáctica. Para conseguir este objetivos deben mantener conversaciones con Adif y con la Consejería de Cultura.
Al encuentro de ayer asistió el cardenal, Francisco Álvarez, natural de Ferroñes (Llanera); el párroco de Villardeveyo y arcipreste de Siero, José Julio Velasco y el alcalde de Llanera, José Avelino Sánchez.
Antes de la comida hubo misa en la iglesia parroquial de Villardeveyo presidida por el cardenal y que fue cantada por la Coral Polifónica de Llanera. Francisco Álvarez manifestó su gozo por volver a encontrarse con los parroquianos. Durante la homilía, el cardenal recordó a los vecinos ya fallecidos, «que fueron escuela de los valores de la vida que hemos aprendido. "Son referencia en muchos de nuestros momentos». El cardenal concluyó con la petición de «ser sencillos, humildes, fraternos y serviciales».