Noreña, Franco TORRE
La obra del colector-emisario de Los Riegos, en Noreña, obligará a modificar la pendiente de la parte inicial de la avenida de Buenavista, más concretamente, entre la llamada «casa de Carape» y el puente sobre el río Noreña. El paso de las tuberías del colector, cuyo nivel se sitúa por encima de la carretera en ese punto, obligará a realizar esta modificación vial, destinada a soterrar la línea de saneamiento y elevar el vial.
Este tramo de los trabajos se refiere a la conexión del colector de Los Riegos con el aliviadero de Buenavista. Una vez completado, se darán por concluidos los trabajos, una ambiciosa obra con una inversión superior a los 660.000 euros, que estuvo parada durante año y medio debido a diversas circunstancias relacionadas con la tramitación de los permisos y causas meteorológicas. Según el concejal de obras del Ayuntamiento de Noreña, el socialista Juan Álvarez Piquero, el proyecto prevé modificar la carretera desde la propia «casa de Carape», elevándola para dejar las tuberías bajo tierra. La nueva calzada conectará con la existente en un punto situado unos metros antes del puente.
Para lograr esta modificación se procederá a rellenar la calzada, lo que provocará el corte de la carretera durante un período no especificado que comenzará en los próximos días. Ese corte afectará de manera crucial a las comunicaciones por carretera de la Villa Condal, ya que en la avenida de Buenavista se localiza uno de los principales puntos de entrada y salida a Noreña.
Desde la avenida de Buenavista los noreñenses conectan con la carretera de Santander (nacional 634). Además, la avenida conecta con la calle de la Portilla, que conduce al centro mismo de la localidad, desembocando en un lateral de la Casa Consistorial.
Esta obra ya obligó la semana pasada a cortar un tramo de la calle Acevedo y Pola, más concretamente, entre el centro de salud y el instituto. Este corte, que en la jornada de ayer ya había concluido, ha sido duramente criticado por la junta local del PP de Noreña, no tanto por el corte en sí como por la actitud de los operarios.
Según apunta el PP, la empresa adjudicataria había acordado con Ayuntamiento y Policía Local abrir el paso en las horas punta de entrada y salida del instituto. No obstante, esa condición no se cumplió, y, según los populares, el responsable de obra se mostró incluso agresivo con los vecinos: «Cuando se les exigió cumplir lo acordado el responsable de la empresa en la obra utilizó incluso malos modales con quienes manifestaron sus quejas, y desde el Ayuntamiento no quisieron o no supieron resolver el problema causado».