Grado,
Lorena VALDÉS
«¿Eso de Otero, qué sitio ye?». Esta es la pregunta más repetida entre los conductores y los peatones de Grado ante la señal ubicada en la avenida Fernando Villabella, muy próxima a la turboglorieta de La Cruz, y que indica las direcciones de las tres salidas de la rotonda. A La Espina, Oviedo y Avilés se suma un nuevo lugar, Otero, un núcleo rural perteneciente al vecino concejo de Candamo, ubicado a unos 10 kilómetros de la villa.
A los moscones les sorprende que se haya elegido este punto como referencia de la carretera AS-312, que une Grado con la zona oeste de Candamo, y no otros conocidos por todos y más próximos como Prahúa o La Mortera. «Cuando lo vi la primera vez, pensé que se trataba de un error, porque la verdad no sabía que había en Candamo un pueblo que se llamaba así. En el inicio de esta carretera ya había una señal y lo que se indicaba era La Mortera y Prahúa, así que no sé por qué andan con estos cambios», explica Juan Álvarez.
El concejal de Seguridad Ciudadana de Grado, José Manuel Arias, lo reconoce: «A mí también me sorprendió que pusiese Otero la primera vez que vi la señal, pero supongo que Demarcación de Carreteras habrá escogido esta nomenclatura porque es el último pueblo de la carretera AS-312 de Grado a Candamo. De todas formas nos pondremos en contacto con la empresa que ha realizado las señales para conocer qué ha pasado».
De momento, y mientras los vecinos de Grado intentan situar en el mapa a Otero, los habitantes del núcleo candamín celebran que se les haya tenido en cuenta. «Estamos muy contentos, ahora ya saben todos que Otero existe, y que pertenece a Candamo, que quede claro» puntualiza la vecina María Teresa Alonso.