Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
El aventurero y deportista extremo praviano Juan Menéndez Granados compartió ayer con los maliayeses sus experiencias en una de sus últimas expediciones en bicicleta y en solitario, atravesando el desierto australiano. Para recorrer 5.000 kilómetros empleó tres meses y tres días, en los que lo más duro fue «el calor y la falta de agua». Granados apunta que lo mejor de esta travesía, considerada la más difícil del mundo, fue la convivencia con los aborígenes, que se llevaban una gran sorpresa al verle llegar subido a su bicicleta. Granados asegura que el objetivo de estas aventuras es «viajar por los entornos más extremos del planeta tratando de conocer los lugares y culturas que allí habitan, además de ser un reto deportivo». Apunta que es mucho más que conocer algo, porque el esfuerzo le lleva a descubrirse mejor a sí mismo. Esta pasión nació después de hacer el Camino de Santiago y su próximo gran proyecto está en el Sáhara. Le encantaría poder vivir de lo que ha hecho su profesión.