Grado,
Lorena VALDÉS
En muchas ciudades europeas, como Amsterdam o Londres, los ciudadanos tienen la sana costumbre de utilizar para sus desplazamientos internos la bicicleta. Este hábito también podrá ser habitual en un futuro cercano en Grado, ya que la villa aspira a contar con una red ciclista y peatonal, que unirá los principales puntos de interés. Según las previsiones del Ayuntamiento, en 2010 los moscones podrán disfrutar del primer carril bici que abarcará la avenida Fernando Villabella, la avenida de los Deportes y la calle Flórez Estrada. La actuación, con un presupuesto de unos 120.000 euros, se financiará con fondos del plan E. Para que el proyecto completo se convierta en una realidad habrá que esperar 6 años, aproximadamente.
El alcalde, Antonio Rey, y el concejal de Tráfico, José Manuel Arias, presentaron ayer el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) acompañados por Nieves Roqueñi, directora de la Oficina de Sostenibilidad, el Cambio Climático y la Participación de la Consejería de Medio Ambiente.
«Este plan tiene como objetivo principal que la gente no utilice el coche para desplazamientos que en ocasiones no superan el kilómetro. Con este proyecto el Ayuntamiento estima una reducción de emisiones de unas 16 toneladas de CO2 anuales en las primeras fases del plan», adelantó Rey.
El estudio, que contó con la subvención de la Consejería de Medio Ambiente, en el marco de la Agenda 21 Local, incluye seis ejes ciclistas y tres peatonales. Los primeros suman más de 7 kilómetros y se irán implantando de forma progresiva, de manera que todos los edificios públicos, centros educativos y deportivos, así como las estaciones de FEVE y de autobuses lleguen a estar unidos por una red ciclista. También habrá un carril bici para acceder a los polígonos industriales de La Cardosa y Peñaflor.
En cuanto a las redes peatonales, se ampliarán aceras en la calle Cimadevilla y en el eje de Calles Nuevas y Suárez Valdés, y la calle del Curato se destinará para el peatón y la bicicleta cuando se ejecuten las últimas fases del plan.
El estudio elaborado por la empresa Vectio, la misma que diseñó las turboglorietas mosconas, incluye en total la reducción de 66 plazas de aparcamiento en la villa. «Muchos conductores aparcan indebidamente encima de las aceras, con el carril bici ya no será posible este tipo de estacionamiento», señaló el ingeniero de Tráfico de Vectio, Carlos Suárez.