Grado,
Lorena VALDÉS
Reciclar no es una tarea fácil en Grado y no precisamente por la falta de predisposición de los moscones. Los vecinos y los comerciantes de la calle Suárez Valdés de Grado esperaron durante semanas la recogida de la basura de los contenedores de reciclaje de vidrio, plástico y cartón, ubicados detrás de los Juzgados. Residuos, bolsas, botellas y cajas se acumularon en los alrededores de unos contenedores llenos hasta arriba sin que los operarios pasasen a recogerlos.
Los usuarios se mostraron preocupados «por la mala imagen que da toda esta basura acumulada, hay veces que desprende un olor bastante desagradable, sobre todo, las botellas vacías de bebidas alcohólicas, y la gente evita pasar por la acera».
Asimismo, aseguran que «no es la primera vez que se produce esta situación y que sólo ante la insistencia de llamadas telefónicas al Ayuntamiento consiguen que desaparezca la basura».
Por lo tanto, los vecinos exigen «que se busque una solución cuanto antes a este problema».