LEOCADIO REDONDO ESPINA
Cronista oficial de Nava
Nava,
Mariola MENÉNDEZ
Leocadio Redondo Espina es el cronista oficial de Nava y un referente en el concejo. Aunque ya está retirado, su agenda está completa y en ella compagina actividades como la de tesorero de la asociación de jubilados, conductor de actos culturales y festivos, además de dedicarse a las labores propias de su cargo, en las que priman la lectura (dice leer un centenar de libros al año) y la escritura.
-¿Cuál es el menester de un cronista?
-No lo sé, pero sí conozco el mío. Lo fundamental es encargarse de la historia y de los personajes del concejo, incluso de los del día a día. Establezco dos campos. Uno, la labor personal como aportación al estudio de la historia local y otro, estar al día de lo que otras personas publican sobre la historia de Nava.
-¿En qué está trabajando?
-En varios frentes. Pretendo tener muy claro lo que fue Nava desde la Guerra Civil, que es mi época, de la que soy testigo. De momento, estoy recopilando material, principalmente de personas. Tengo algunos trabajos prácticamente terminados y otros, a la mitad. El trabajo que se puede hacer es tremendo. Lo que realmente me preocupa son la cultura, la etnografía y las costumbres.
-Hable de algunos de estos trabajos.
-Recordando mi época de ferroviario he realizado una monografía sobre «Ferroviarios navetos de la época del vapor», desde la guerra hasta la entrada del diésel. Aunque el concejo era eminentemente agrícola, era un sector muy importante junto con la ganadería, la minería, la madera y la sidra. Como Nava tiene trazado en toda su longitud, se necesitaba realizar obras. A lo mejor, sobre la tracción eléctrica hago un segundo tomo.
-¿La vinculación de doña Jimena con Nava, por su posible nacimiento en el palacio de la Ferrería, está bien estudiada?
-La carta de arras de doña Jimena, hija de los señores de Oviedo y condes de Nava, y el Cid es del último tercio del siglo XI. Lo lógico es que siendo señores de Oviedo hubiera nacido allí. Los estudiosos dan el siglo XIV como fecha de construcción de la Ferrería. Me cuesta compaginar ambos siglos.
-¿Cuáles son los principales retos de Nava?
-Como ciudadano me gustaría dar prioridad a nuestra identidad rural con un crecimiento razonable y conservar la naturaleza y el paisaje. Además, tenemos que hacer un esfuerzo por mantener nuestro patrimonio. Me gustaría que Nava no quedase aislada del resto de Asturias. Tengo la esperanza de que el Museo de Sidrón, de categoría de primer orden, vertebre y promueva la zona que jalona la carretera nacional. Podemos quedar aislados.
-¿Qué le parece que la SGAE cobre por la interpretación de música tradicional?
-Debería haberse hecho un debate previo sobre si un arreglista puede registrar los arreglos de esas piezas. También está la cuestión de la póliza de responsabilidad civil en las fiestas que antes no existía. Son contratiempos económicos a los que nos acostumbraremos.
-¿Algún proyecto de futuro?
-Una vieja aspiración es editar una publicación cultural multidisciplinar que además promueva los trabajos que se realicen sobre Nava y así no se queden en un cajón.