|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
Vega de Sariego,
Mariola MENÉNDEZ
El concejo de Sariego se ha vuelto a reencontrar con la tradición durante este fin de semana con la celebración de su esfoyaza popular. Es una iniciativa que pone en marcha la asociación «6 Conceyos» con el apoyo del Consistorio, y que logra reunir, como antaño, a los vecinos para que participen esfoyando (retirar las hojas de la mazorca de maíz) y después enriestrando las panoyas, una tarea que no resulta fácil para todos.
Amador Fernández le tiene cogido el truco, no en vano lleva haciéndolo desde que tenía catorce años. Desde su veteranía cuenta que «habitualmente las que esfoyaban eran les muyeres, y los hombres enriestrábamos». Agrega que lo más complicado es el inicio de la riestra, que consiste en realizar una trenza con las hojas de las mazorcas utilizando blimas (varas delgadas, alargadas y resistentes), porque hay que empezarla con dos cabos, por lo que reconoce que se trata de tener un poco de maña.
La celebración de la esfoyaza coincide con la recogida del maíz, una tarea que antiguamente reunía a numerosos vecinos en la casa del dueño del grano, favor que se devolvería posteriormente. José Álvarez, «Pola», miembro de la organización, asegura que entonces, además de realizar una tarea agrícola, era un momento de encuentro vecinal. «A aquella casa, en la que había muches moces, iban muchos hombres. Era una manera de unirse para trabajar y una forma de cortejar». A ello ayudaban los juegos tradicionales, como el de la alpargata, que eran el colofón de la jornada, y muchas de las canciones populares hacían alusión a estas situaciones; pero las esfoyazas están en peligro de extinción, ya que cayeron en desuso hace unos treinta años, cuando se dejó de plantar maíz para casa y se empezó a destinar todo al ganado, argumenta Pola. Amador Fernández es uno de los pocos sareganos que aún lo sigue cultivando. Apunta que esta cosecha no es muy mala: «Parece que el buen tiempo le ha beneficiado, al igual que a las patatas, las cebollas y la faba».
En esta actividad también se trata de implicar a los niños, para que conozcan la tradición de sus ancestros. José Luis Chillón, concejal de Festejos y director del colegio, señaló que los propios alumnos participaron el jueves en la tarea de recolección. Los aperos y la tarea de cargar las panoyas en los cestos fue lo que más captó su atención.
Todas las fotografías de las noticias en una única página
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||