Silvota (Llanera),
Gonzalo BENGOA
La Asociación de Empresarios del Polígono Industrial de Silvota (Asemposol) apuesta por el medio ambiente. Están dispuestos a que su lugar de trabajo sea un espacio con mayor responsabilidad medioambiental, que sea un polígono más verde. Los empresarios quieren fomentar esta conciencia entre las empresas que forman Silvota y sus trabajadores y promover proyectos conjuntos en esta materia «que beneficien al tejido empresarial del área industrial», según explica el presidente de Asemposil, Pablo García Vigón.
De ahí que los empresarios de Silvota hayan puesto en marcha el plan Ecosilvota 2009, rescatando una línea de trabajo ya desarrollada en los años 2003 y 2004. El objetivo de esta actuación es «relanzar esta línea de trabajo y hacerla continuada en el tiempo», señala García Vigón. El programa incluye, entre sus ejes de actuación, un plan piloto para la recogida de residuos no peligrosos puerta a puerta, en el que ya participa el 27 por ciento de las empresas de Silvota. Será la base de la futura programación de recogida de residuos en el polígono industrial para el próximo año, según anunció Pablo García Vigón.
También elaborarán boletines informativos vía web que se pueden consultar en el espacio reservado en el portal www.asemposil.com, además de la difusión de trípticos de sensibilización medioambiental en materia de vertidos, residuos y emisiones. En definitiva, Sivota quiere ser un sitio industrial, pero sin renunciar a su responsabilidad medioambiental.
El 41 por ciento de las empresas de Silvota cuenta en la actualidad con un sistema de gestión medioambiental implantado en sus negocios y lo que es más significativo: el 38 por ciento de las empresas tienen en su plantilla un responsable medioambiental. El desarrollo de políticas medioambientales «no sólo se ha convertido en un pilar fundamental en la política empresarial de las industrias de Silvota, sino también en una pieza clave en sus relaciones empresariales», explica Arantxa Herrero, secretaria gerente de Asemposil. El 58 por ciento de las empresas valora las certificaciones ambientales en sus proveedores y subcontratas, según un estudio elaborado por la asociación de empresarios de Silvota. El nivel de implicación de las empresas se demuestra a partir del dato que refleja que el 37 por ciento ya tiene implantado un plan de protección medioambiental para sus trabajadores y en un 11 por ciento está en fase de implantación.
La segregación de residuos por parte de las empresas de Silvota es una iniciativa medioambiental que declaran desarrollar un 87 por ciento de las empresas, una cifra que «pone de manifiesto el interés de la comunidad empresarial por contribuir al desarrollo sostenible», afirma Arantxa Herrero. Además, el 67 por ciento de las empresas de Silvota ya han puesto en marcha medidas que les permiten reducir determinados consumos y, por tanto, disminuir la generación de residuos.
A través del proyecto Ecosilvota, Asemposil busca ser una fuente de información para sus asociados facilitando a las empresas el proceso de adaptación a las normativas vigentes y fomentando el uso de las buenas prácticas medioambientales. Un ejemplo a seguir por otros polígonos industriales.