Grado,
L. VALDÉS
Varios vecinos de Peñaflor denunciaron ayer mediante un escrito que presentaron por registro que el Ayuntamiento de Grado ha ejecutado dos aceras a ambos lados de la N-634, entre la glorieta de acceso a la autovía y el centro de la localidad moscona, sin haber realizado un proyecto previo de expropiación. Es decir, sin informar a los ciudadanos afectados, sin levantamiento de actas previas a la ocupación y sin haber pagado depósito o indemnización alguna.
Según el equipo de abogados de los vecinos, Queipo & Riego Abogados, «el Ayuntamiento ha incumplido la normativa reguladora de la expropiación forzosa y de los derechos constitucionales más básicos, por lo que se trata de una actuación ilegal». Los afectados exigen al Ayuntamiento «que proceda en el plazo de un mes a la demolición de lo indebidamente construido».
El Ayuntamiento de Grado rescindió, el pasado 20 de octubre, el contrato con la empresa ACYMM, S. L., encargada de ejecutar la obra de las aceras y de la iluminación de Peñaflor (Grado), financiada con el fondo estatal de inversión local.
Desde el Consistorio argumentaron que se vieron obligados a tomar esta decisión «porque la empresa cumplió con los plazos de ejecución previstos. Además, hay trabajos que se han hecho mal y que habrá que demoler».
La versión de la empresa era, sin embargo, muy distinta. «Desde el principio hubo problemas. El director de obra, Ricardo Solís, se comportaba de forma intransigente y su actitud es de ordeno y mando. Para él todo lo que hacíamos estaba mal, nos pedía cosas que no venían en el proyecto», afirmó José González, propietario de ACYMM.
Esta actuación, con una inversión de 224.800 euros, se inició el pasado 18 de junio y tendría que haber finalizado el 18 de septiembre. La Junta de Gobierno se vio obligada a trasladar el expediente al Consejo Consultivo del Principado, quien dará su dictamen sobre la rescisión del contrato el próximo mes de diciembre. Según los plazos del «plan Zapatero», la obra debe estar finalizada antes del 31 de marzo.