Posada de Llanera,
Gonzalo BENGOA
Su vecino comenzó a construir un muro que ella creía ilegal e Isolina Sánchez protestó ante el Ayuntamiento de Llanera. Corría el mes de febrero. Ahora, a punto de entrar en el mes de diciembre y veinte reclamaciones después, el muro está finalizado y el vecino trata de legalizarlo, mientras que Isolina, vecina de Baúro, en San Cucao de Llanera, pasa todas las mañanas delante de la oficina técnica municipal para que su queja sea por fin atendida.
Sánchez lleva nueve meses «de lucha continua sin conseguir que se haga justicia». Ha llegado incluso a solicitar una reunión con el alcalde, José Avelino Sánchez, «pero se niega a hablar del asunto conmigo».
El pleito que mantiene con el vecino de Baúro se debe a la construcción de un muro que, según explica la mujer, «ha modificado el lindero existente entre las fincas de ambos». Isolina Sánchez presentó su primera reclamación en el mes de febrero, «cuando se inició la obra», pero, en vista de que en Llanera no le hacían mucho caso, optó por recurrir al Principado.
La mujer asegura que en el Gobierno regional le dieron la razón y con la respuesta que recibió en la Consejería de Ordenación del Territorio regresó al Ayuntamiento. «Hasta julio nadie hizo nada en Llanera y en esa fecha abrieron el expediente, cuya copia me costó mucho conseguir; por cierto, en ella se dice que no se permite el muro de contención», asegura Isolina Sánchez. La resolución de la Alcaldía tiene fecha del 9 de julio de 2009. En el texto queda reflejado que el movimiento de tierras de corte vertical en Baúro «no se determina en el proyecto de la construcción, por lo que no existe licencia para el mismo». El documento también señala que «no respeta los niveles de terreno en linderos con otras parcelas, excepto que se actúe de común acuerdo, que no es el caso». Y concluye que se proceda a la «paralización de las obras». Sin embargo, Isolina afirma que las obras finalizaron «sin que nadie hiciera caso a la resolución de la Alcaldía». De ahí su presencia cada día en la oficina técnica del Ayuntamiento.
Además, Isolina Sánchez afirma que su vecino solicitó licencia para legalizar el muro «pidiendo que se deje como cimiento para poner una valla». La mujer insiste en que «todo esté como antes y que se derribe una obra ilegal».