Pola de Siero,
M. NOVAL MORO
La justicia mexicana continúa con las investigaciones en torno al homicidio del empresario poleso Tomás Huergo y, según los periódicos locales, la investigación apunta a que fue un asalto mal ejecutado.
En un principio se dudó de que el robo fuese el móvil, porque el fallecido regresaba de la entidad bancaria no de retirar dinero sino de depositarlo, con lo que habría llegado a su domicilio sin el efectivo.
Sin embargo, posteriormente se dedujo que los asaltantes se habían informado mal o que, al observar al empresario poleso en el banco pensaron que podía haber acudido a la entidad bancaria a retirar el dinero y por ello decidieron seguirlo hasta su domicilio.
Durante el levantamiento del cadáver no se encontró comprobante de ninguna transacción bancaria, ya fuera de retiro o de depósito.
Los asaltantes llegaron a la casa de Huergo en un automóvil Volkswagen, tipo Pointer, de color blanco, después de haberlo seguido desde el banco, y lo abordaron cuando se disponía a cerrar el portón. El único disparo se produjo tras un forcejeo. Los ladrones se dieron entonces a la fuga. Una vecina había escuchado el disparo, pero creyó que era un petardo y no le dio mayor importancia.
Los vecinos del área residencial tenían a Tomás Huergo por una persona gentil, tranquila, amable y respetuosa con todos. Su muerte ha consternado a sus allegados.