braulio fernández
El vecindario de las viviendas de Rebolleres, antiguo barrio de Primero de Mayo, ha acudido al Ayuntamiento de Carreño para mostrar su malestar por una zanja abierta frente a sus casas desde hace dos meses. Según denuncian, «ni se trabaja en ella ni se tapa». «A primeros de octubre se abrió la zanja para la instalación de líneas telefónicas de las nuevas viviendas sociales, y desde entonces continúa abierta», critican los vecinos. Además, los escombros producidos por la apertura de la canalera se han depositado junto a la caseta de la Cruz Roja desde entonces (en la imagen). «Eso, unido a la escasez de cubos de basura y el depósito de las bolsas en el suelo da un aspecto muy sucio al barrio», indicaron desde el vecindario, informa Braulio FERNÁNDEZ.