Pola de Siero,
Franco TORRE
Los vecinos afectados por el reordenamiento del tráfico que conllevará la obra del bulevar de la Pola han constituido una plataforma de oposición al proyecto, de la que forman parte unas 60 personas, y ya plantean alternativas al tiempo que recogen firmas contra la obra impulsada desde el Ayuntamiento. En unos pocos días, los afectados, en su mayoría residentes en la calle Florencio Rodríguez, han logrado recoger más de 300 firmas. Entre las soluciones planteadas por los vecinos se encuentra la de desarrollar el bulevar en la calle Asilo, en la que se situará la entrada principal a los equipamientos culturales que compondrán el auditorio, la escuela de música y la nueva casa de cultura.
«Es como si vas al sastre y te dice: yo te hago el traje y después te tomo las medidas». Con este expresivo símil sintetiza Alfredo Fonseca la oposición vecinal al proyecto. A juicio de los integrantes de la plataforma, creada a partir de una reunión informativa impulsada por IU-BA-LV, el plan municipal «no traerá consigo nada más que problemas de ruidos, contaminación y peligros debido a la cantidad de giros previstos».
Estos giros a los que aluden los afectados se refieren a la modificación de los accesos al centro, que se realizarían por la calle Florencio Rodríguez, lo que supondría retomar el antiguo trazado de la carretera nacional 634, y por la zona de Siero Este. Para gestionar este tráfico, el Ayuntamiento prevé construir una rotonda a la altura del cruce de Alcalde Parrondo con la carretera de Sariego, una solución que no convence a los vecinos, que consideran que el acceso a la rotonda sería conflictivo debido al volumen de vehículos de gran tonelaje que soporta la vía a diario. «Habría que hacer un giro de 90 grados y afrontar la rotonda, y no estamos seguros de que los camiones que transitan por la zona lo librasen», explica María González. A este inconveniente se añaden los continuos ruidos que tendrían que soportar los vecinos de las zonas hacia las que se desviaría el tráfico, especialmente Florencio Rodríguez, y la notable pérdida de aparcamientos, estimada en unas 60 plazas. Además, los vecinos rechazan que el proyecto no incluya un estudio de tráfico que contemple la posible afección de la obra sobre otras calles, así como una cifra concreta del número total de plazas de aparcamiento que se perderán.
«No vemos ningún beneficio para la localidad. Estaríamos encantados de que se hicieran zonas verdes y se urbanizaran calles, pero este proyecto en concreto no plantea más que problemas», señala Yolanda Estébanez. Para los miembros de la plataforma vecinal, antes de hacer esta obra deberían analizarse otras alternativas, como la propia urbanización de Florencio Rodríguez. No obstante, la solución que más satisface a los afectados es desviar el bulevar hacia la calle Asilo, lo que tendría un impacto mucho menor en el tráfico y además integraría los accesos naturales a los equipamientos culturales.
«Lo lógico es hacer proyectos nuevos en zonas nuevas, como puede ser la calle Asilo, y no coger una calle peatonal, como Florencio Rodríguez, y convertirla en carretera», apunta Alfredo Fonseca.
La plataforma vecinal, que cuenta con un importante respaldo de los comercios de la zona afectada, continuará con su recogida de firmas hasta la noche del 10 de diciembre. Al día siguiente, los vecinos harán una pequeña manifestación para llevar las firmas, junto con las alegaciones, al Ayuntamiento. En paralelo, también plantean solicitar una reunión con los concejales de Urbanismo, Julio Carretero, y Tráfico, Herminio Llamedo.