MARIOLA MENÉNDEZ REPRODUCCIÓN MARIOLA MENÉNDEZ / FOTO CECIDA POR BOMBEROS DE ASTURIAS
Sierra (Nava),
Mariola MENÉNDEZ
Un vecino de 64 años de la localidad naveta de Sierra, José Alfredo Villa, murió atrapado al desplomarse el cobertizo en el que se encontraba. El médico forense que certificó el fallecimiento, José Antonio Sánchez, aseguró que el hombre presentaba un traumatismo en la cabeza y sospecha que el accidente pudo ocurrir durante la tarde-noche del lunes. Sánchez también destacó que el citado cobertizo tenía «una estructura delgada», con las vigas carcomidas, por lo que, aunque las causas del derrumbe aún se desconocen, se baraja la posibilidad de que el peso de la nieve haya hecho ceder la endeble techumbre.
Los primeros indicios apuntan a que el fatal desenlace pudo ocurrir a última hora de la tarde o durante la noche de anteayer, a pesar de que el cuerpo del fallecido no se descubrió hasta al día siguiente (ayer) por la mañana.
La dramática muerte de José Alfredo Villa conmocionó ayer a sus familiares y vecinos de El Solano y Sierra, quienes aseguran no haber escuchado ningún ruido que les alertara del desplome de la cabaña. Amaro Diego reside en Sierra y asegura que «todos los días le veía» cuando su paseo le llevaba por delante de su cabaña. Diego señala que le resultó extraño que cuando anteayer pasó por las inmediaciones de la huerta de José Alfredo Villa, alrededor de las cinco y media de la tarde, «estuviesen las portillas abiertas y los perros sueltos por ahí abajo». No obstante, nada le hizo presagiar lo ocurrido.
Isidoro Vigón, que vive en El Solano, afirma que también echó en falta ayer por la mañana que su vecino no levantase, como cada día, el portón que le hacía las veces de cochera en los bajos de su hórreo. «Hoy (por ayer) no lo vi, porque él madrugaba...», lamentaba Vigón, que como el resto de los habitantes de la zona aún llevaba el susto y el sobrecogimiento dentro del cuerpo al conocer tan desgraciada noticia.
Vigón señala que el fallecido solía refugiarse a escuchar la radio en el cobertizo que anteayer se convirtió en su trampa mortal. Allí tenía su finca, en la que tenía una huerta. Vigón recordaba ayer que las últimas palabras que cruzó con su vecino fueron sobre la nevada que había caído esa mañana del lunes y que aún permanecía ayer. «"Está blanco, ¿eh?", me dijo, y yo le respondí: "sí, está blanco". Eso fue lo último que hablamos», apunta Isidoro Vigón. A Valentín Piedra le comunicaron la noticia sus familiares y quiso acercarse a la zona porque eran «vecinos de toda la vida». Agrega que con este prejubilado de la mina hablaba todos los días. El último, anteayer.
El jefe de Bomberos de la zona del Oriente, Eduardo Navarro, apuntó que fueron varias las unidades que se movilizaron alrededor de las once de la mañana para rescatar a José Alfredo Villa. Hasta el lugar acudieron efectivos con base en el parque de Piloña y el grupo de rescate con el helicóptero medicalizado, aunque este último no llegó a actuar. Asimismo, se desplazó una uvi móvil de Oviedo y la ambulancia de soporte vital básico de Nava con el equipo de atención primaria. Todos los esfuerzos fueron en vano, porque el hombre ya había perdido la vida, posiblemente varias horas antes.