MANUEL NOVAL MORO
Cabayín Bajo (Siero),
Manuel NOVAL MORO
Ana Martínez Izquierdo vive en el bajo derecha del número 10 de la barriada de Pumarabule, en uno de los edificios en los que han aparecido grietas. Lleva siete meses alojada en el Hotel Lóriga de Pola de Siero. Pero le queda poco tiempo de realojo. El Ayuntamiento de Siero le ha notificado que el 1 de enero deberá volver a su casa o buscar por sí misma otro alojamiento. Ella dice que tiene miedo, que especialmente por las noches es incapaz de quedarse en casa.
La vecina quiere vivir en Carbayín. «Yo siempre digo, mi sitio es Carbayín, llevo 46 años aquí, 43 en esta vivienda, pero no me dejan», dice. La asociación vecinal La Malpica ha intercedido por ella y ha solicitado al Ayuntamiento de Siero que la realoje en una de las viviendas de las que dispone el municipio en la barriada. Concretamente, en el portal número uno hay seis viviendas de propiedad municipal, pero tan sólo están ocupadas dos, una por una persona y otra por una familia. El presidente de La Malpica, Víctor Fernández, aseguró que el municipio siempre había dicho que estas viviendas eran para una emergencia, «y esto es claramente una emergencia». Con todo, es, según La Malpica, «el portal más abandonado de toda la barriada, con goteras y malos olores», y hace tiempo que había un compromiso de rehabilitarlo con un plan de empleo, pero no se llevó a cabo.
De cualquier manera, lo que quieren tanto la vecina como la asociación de vecinos es que el Ayuntamiento de Siero le busque un realojo en Carbayín. Porque siete meses en el hotel ya se hacen muy largos, y ahora es peor, porque la obligan a volver a su casa, y no está segura de poder soportarlo.
La asociación de vecinos se queja no sólo de este caso, sino también de que la solución del problema de las grietas, que ha afectado a numerosas familias, no acaba de llegar. Después de siete meses seguimos igual, asegura Víctor Fernández, y pide que alguien contacte con las familias para aclararles dudas.