FRANCO TORRE FRANCO TORRE
Pola de Siero,
Franco TORRE
La residencia de ancianos Nuestra Señora del Covadonga, en Pola de Siero, descansa, literalmente, sobre un pedazo de Tierra Santa. En uno de los bajos del asilo se encuentra, desde hace ya 41 años, el magnífico belén creado por Belarmino García Roza, que durante el último año ha sido objeto de una importante restauración, la primera en su dilatada existencia.
El origen del belén del asilo se sitúa en 1956, cuando García Roza, por aquel entonces capellán del asilo, logró materializar su viejo sueño de reproducir en una maqueta una porción de Tierra Santa, en la que recrear diversos pasajes de la vida de Jesús. Tras pasar por diversos locales, el belén se instaló de manera definitiva en el asilo en 1968.
Precisamente fue el propio Belarmino García Roza quien se encargó del cuidado del belén hasta su fallecimiento, en 1991. Tras la muerte del capellán, el belén permaneció cerrado durante siete años, hasta que un esfuerzo conjunto de la Congregación de Hermanitas de Ancianos Desamparados, el Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Siero y la Fundación Florencio Rodríguez propició su reapertura para disfrute de todos los sierenses y los numerosos visitantes de otros concejos que, año tras año, se desplazan al asilo a visitar el espectacular belén.
Con una superficie aproximada de 114 metros cuadrados, el belén está compuesto por unas 1.400 figuras de distintos tipos, estilos y medidas, y recrea cuatro regiones de Tierra Santa: Judea, en la que se incluyen Jerusalén, Belén y Hebrón; Galilea, donde se encuentran Nazaret, Magdala y Cafarnaún; el valle del río Jordán, donde está Jericó; y Samaria.
Durante este último año se ha reforzado el techo del local que alberga el belén, se han cambiado 85 casas de las distintas ciudades representadas y se han restaurado numerosas figuras, todas de manera altruista por las artesanas Mónica Cepa y Pilar García Sandianes, que han respetado el estilo de los hermanos Castell, tallistas originales de buena parte de las figuras que componen la maqueta.
Gracias a su labor, el belén del asilo luce en todo su esplendor a la espera de abrir sus puertas al público el próximo día de Navidad, aunque algunos grupos organizados ya han tenido el privilegio de visitar esta prodigiosa obra de artesanía, galardonado en 2000 con el premio «Gelos» concedido por la Asociación de Belenistas de Gijón.