DAVID ORIHUELA
Candás está últimamente de lo más monárquico, quién lo diría. En octubre fue la Princesa de Asturias, Letizia Ortiz, la que estrechó los lazos de la capital carreñense con la Casa Real. Acudió a visitar el Colegio San Félix y su moderno sistema educativo multimedia. Ahora, la Banda de Música ha concedido la «Lira de oro», su galardón anual, a la Reina doña Sofía. La Monarca ha dicho que es un honor. Ahora habrá que ver si la Reina visita Candás o los candasinos se plantan en la Zarzuela. A bote pronto este ramalazo monárquico de una villa en la que el féretro de su alcalde más preciado, «Pelís», se cubrió con la bandera republicana, no parece muy normal. Pero hay precedentes, y no sólo de visitas reales, la Casa Real siempre estuvo abastecida de conservas candasinas. Las fábricas carreñenses enviaban periódicamente cajas de sus mejores productos para tan reales paladares. Debe ser que como en Candás de las conservas sólo queda el recuerdo, hay que diversificar las relaciones con la Monarquía.