Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
A pesar de la profusión de campañas y del aumento de los controles de alcoholemia, se siguen dando casos de comportamientos imprudentes al volante, con la inevitable consecuencia de accidentes o altercados. Uno de ellos se produjo la noche del día de Reyes a la entrada de Pola de Siero, con un conductor y dos agentes de la Policía Local como protagonistas.
Un vecino de San Justo (Villaviciosa) de 50 años y cuyas iniciales son F. G. C. se llevó por delante una señal y varios pivotes en uno de los accesos de la rotonda de Ullaga desde la carretera nacional 634 cuando conducía un coche marca Volkswagen Polo. La Policía Local recibió una llamada que alertaba de los hechos, en la que se señalaba que el conductor presentaba signos de encontrarse bajo los efectos del alcohol.
Dos agentes se desplazaron a la zona y observaron tanto el estado del conductor, de evidente embriaguez, como los daños producidos en las señales, así como en el vehículo, que tenía un fuerte golpe en la parte delantera izquierda.
Lo que no se esperaban los policías era la reacción del conductor. En el momento en el que se dirigían al coche, el conductor dio un acelerón en dirección a los agentes y llegó a alcanzar a uno de ellos.
Los dos miembros de la patrulla lograron zafarse del vehículo que había ido a por ellos y se subieron al coche patrulla para iniciar una persecución. El coche accidentado se dirigió hacia la Autovía del Cantábrico. La Policía Local salió tras él y logró atajarlo a la entrada de la vía. Una vez allí, el individuo mostró una actitud muy agresiva, y en todo momento se negó a bajar del vehículo. Los agentes se vieron obligados a utilizar la fuerza para sacarlo del coche.
El detenido fue trasladado a continuación al Hospital Universitario Central de Asturias, para que lo atendieran de las heridas producidas por el golpe, que en principio no parecían especialmente graves.
En el mismo centro hospitalario atendieron al agente que había sido atropellado, que presentaba varias contusiones y desgarros musculares, de carácter leve.
El grado de alcoholemia se midió a través de una analítica cuyos resultados aún no han trascendido. El detenido, una vez asistido por los servicios sanitarios, fue trasladado a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía de Pola de Siero, donde ayer se puso a disposición judicial. La Guardia Civil de Tráfico se encargó de realizar los atestados, ya que es una zona de su demarcación territorial.
La Policía Local destacó la colaboración tanto del Cuerpo Nacional de Policía de Siero como de la Guardia Civil de Tráfico de Oviedo para la resolución de la diligencia de tráfico.